Sólo unas líneas después de regresar del cine con terminator salvation.
Suena a cliché decir que me impresionó cómo se nos pintaba el enfrentamiento con las máquinas en la segunda película y que siempre esperaba a que se decidieran a rodarlo. Era cuestión de tiempo, supongo, y de que evolucionaran los efectos especiales para estar a la altura de lo imaginado. Sin embargo también creo que la parte emotiva de estas películas, que se filtra en todas, por aquello de ser conscientes de saber qué es lo que diferencian máquinas de personas es un componente de fuerza, puede que incluso mayor que tanto efecto, -al menos, en lo que a mí respecta-. Ocurre en esta Salvation también. Ocurre que John Connor no es protagonista, sólo está ahí, porque le ha tocado vivirlo, parece que siempre luchó contra eso, ahora tiene que demostrarse y demostrarnos por qué es líder de la resistencia. Todavía está por definir, porque apenas hay enlace con lo anterior o, eso me parece. Bale aparece de vez en cuando, como si lo telefonearan diciendo, tío, te toca rodar, y ahí está. A veces me parecen dos historias paralelas que no llegan a tocarse nunca: cuando está él y cuando no. Así que el relato vuelve a tirar de la relación entre niños y máquinas, y es la parte más hermosa. Por lo demás, la película pierde personalidad y nada junto a tantas otras ya del mismo género. Bonham Carter debería estar vetada en el cine, en serio. O que se redujera a las películas del padre de sus hijos, en realidad, no es capaz de salir de esos personajes. La música (lógicamente) y el sonido merecen mención especial. Y poco más.
Sí, escojo un lunes y la primera sesión de la tarde. Seis o siete personas más (y silenciosas) han pensado como yo en esta tarde tan otoñal de primeros de junio.
Suena a cliché decir que me impresionó cómo se nos pintaba el enfrentamiento con las máquinas en la segunda película y que siempre esperaba a que se decidieran a rodarlo. Era cuestión de tiempo, supongo, y de que evolucionaran los efectos especiales para estar a la altura de lo imaginado. Sin embargo también creo que la parte emotiva de estas películas, que se filtra en todas, por aquello de ser conscientes de saber qué es lo que diferencian máquinas de personas es un componente de fuerza, puede que incluso mayor que tanto efecto, -al menos, en lo que a mí respecta-. Ocurre en esta Salvation también. Ocurre que John Connor no es protagonista, sólo está ahí, porque le ha tocado vivirlo, parece que siempre luchó contra eso, ahora tiene que demostrarse y demostrarnos por qué es líder de la resistencia. Todavía está por definir, porque apenas hay enlace con lo anterior o, eso me parece. Bale aparece de vez en cuando, como si lo telefonearan diciendo, tío, te toca rodar, y ahí está. A veces me parecen dos historias paralelas que no llegan a tocarse nunca: cuando está él y cuando no. Así que el relato vuelve a tirar de la relación entre niños y máquinas, y es la parte más hermosa. Por lo demás, la película pierde personalidad y nada junto a tantas otras ya del mismo género. Bonham Carter debería estar vetada en el cine, en serio. O que se redujera a las películas del padre de sus hijos, en realidad, no es capaz de salir de esos personajes. La música (lógicamente) y el sonido merecen mención especial. Y poco más.
Sí, escojo un lunes y la primera sesión de la tarde. Seis o siete personas más (y silenciosas) han pensado como yo en esta tarde tan otoñal de primeros de junio.
2 commentaires:
He ido muchos lunes al cine. La sala siempre está vacías: tres o cuatro personas a lo sumo. Es agradable imaginar el motivo por el que esas personas son mis compañeros improvisados de sesión.
Tim Burton te odiaría si leyese que quieres vetar a su mujer (yo también lo haría, conste).
No he visto la película. Las dos primeras son excelentes. La tercera, bueno, se deja ver.
ayer llovía a cántaros pero no pude ir con los nenos, el cine más cercano no echaba nada interesante para nosotros, pero hubiese sido una tarde lluviosa perfecta
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